Cómo gestionar las enfermedades del olivo

Mantener el olivo sano es prioritario para la productividad del cultivo. Multitud de factores condicionan su estado sanitario y la diferencia en la intensidad y virulencia de una determinada enfermedad radica en saber cómo gestionarla.

En este artículo proponemos algunas recomendaciones, acordes con nuestra visión sobre la sanidad vegetal y experiencia en la gestión de enfermedades, a tener en cuenta para lograr un Olivar Sano.


1. LA IMPORTANCIA DE IDENTIFICAR ENFERMEDADES 

Para poder gestionar adecuadamente una enfermedad es fundamental su identificación. Y aunque esto pueda parecer una obviedad, en muchos casos sintomatologías similares para distintas enfermedades pueden generar cierta confusión en su diagnóstico y tratamiento. Es aconsejable acompañar al diagnóstico visual de un análisis preciso, mediante el aislamiento y caracterización del microorganismo causal, que verifique el patógeno y confirme la enfermedad.

En algunas afecciones, como en el caso de la tuberculosis del olivo, una misma cepa puede mutar de una finca a otra con distinto grado de intensidad en el desarrollo e incidencia de la infección, así como su susceptibilidad a un tratamiento concreto. Por lo tanto, mediante el estudio in vitro de la cepa origen (procedente de material vegetal específico del olivar afectado) es posible identificarla y diseñar tratamientos personalizados capaces de controlar enfermedades.

Distintos patógenos causan síntomas similares (podredumbre de las aceitunas)

 

En nuestro laboratorio de sanidad vegetal realizamos análisis fitopatológicos empleando técnicas de biología molecular, concretamente la Técnica PCR que consiste en la amplificación de un fragmento de ADN específico. Su utilidad es identificar rápida y fácilmente, y con una probabilidad muy alta, hongos o bacterias causantes de enfermedades del olivo.

Empleamos técnicas de PCR para la identificación rápida, y con una probabilidad muy alta, de hongos o bacterias causantes de enfermedades y así, evitar errores de diagnóstico y procedimiento. 

En la actualidad identificamos los patógenos P. savastanoi (Tuberculosis del olivo), P. cladosporioides (Repilo plomizo), C. acutatum (Antracnosis del olivo) y Neofabraea vagabunda (Lepra del olivo), Alternaria spFusarium sp y Phytophthora sp y Pythium sp.

2. VERIFICACIÓN DE LA EFECTIVIDAD DE LOS COMPUESTOS 

No todos los compuestos registrados y empleados habitualmente para el tratamiento de enfermedades del olivar poseen el efecto deseado. Siendo la inacción y el carácter fungistático o bacteriostático de la mayoría, lo que explicaría el repunte y virulencia de afecciones emergentes y reemergentes en los últimos años

Comprobar su actividad de los fungicidas mediante el enfrentamiento in vitro sobre el patógeno, a diferentes dosis y tiempos, se convierte una herramienta esencial. De esta manera nos es posible clasificar los compuestos comerciales en función de su efectividad:

  • Efecto fungicida o bactericida: erradica o mata a los hongos y bacterias patógenos.
  • Efecto fungistático o bacteriostático: impide o inhibe la actividad y proliferación de hongos y bacterias patógenos sin llegar a matarlos, de manera que, cuando el producto deja de ser activo o de estar en contacto con el patógeno, éste recupera su actividad y crecimiento normal pudiendo originar un repunte de la enfermedad.

Efecto bactericida-bacteriostático sobre P. savastanoi

Puntualizar que si los compuestos testados «in vitro» no muestran actividad frente al patógeno difícilmente lo harán «in vivo» o en campo.

3. TRATAMIENTOS FITOSANITARIOS CADA VEZ MÁS PERSONALIZADOS 

Personalización es la palabra clave en la evolución de la sanidad vegetal del olivar. Se trata de adaptar lo máximo posible el tratamiento en función de las características de la finca y de la enfermedad: particularidades agronómicas, sistema de cultivo, nivel de mecanización, cultivar, estado nutricional, índice de infección…

El uso continuado de fitosanitarios inespecíficos no solo no combate la enfermedad, sino que contribuye a la selección de cepas más resistentes y virulentas dificultando su gestión. Lo que, en última instancia, implica un gasto económico innecesario en la compra y aplicación de productos ineficaces y un potencial impacto medioambiental sobre el ecosistema del olivar y el aceite de oliva.

Sin un diagnóstico fitopatológico preciso de la enfermedad y una valoración de situación de la finca desaconsejamos realizar tratamientos genéricos y/o realizarlos conforme a calendarios preestablecidos sin tener en cuenta el nivel de infección en la zona o el riesgo de propagación según las condiciones ambientales.

Siempre que sea posible recomendamos medidas culturales, y solo cuando esté justificada, la aplicación de tratamientos químicos siempre con productos autorizados y en las dosis legalmente establecidas.

Desaconsejamos realizar tratamientos genéricos sin un diagnóstico fitopatológico y/o realizarlos conforme calendarios preestablecidos. 


Tres claves fundamentales: 

  • No existen productos milagro.
  • No todas las enfermedades se pueden eliminar al 100%. Tenemos que aprender a convivir con ellas y saber controlarlas tratando minimizar su impacto en la productividad del cultivo y en la calidad del aceite de oliva.
  • Una misma enfermedad no se comporta de la misma manera en un olivar que en otro (en función del marco de plantación, variedad, condiciones edafoclimáticas…) y, por tanto, un mismo tratamiento no va a ser igual de eficaz en ambas fincas.

4. DIAGNÓSTICO PRECOZ DE ENFERMEDADES DEL OLIVAR

Muchas enfermedades tienen una evolución lenta durante la cual, a pesar de que la enfermedad ya existe, no produce ninguna manifestación (síntomas) que haga sospechar su presencia, denominada “Fase asintomática”. No obstante, aplicando determinadas técnicas de amplificación de ADN permiten demostrar la presencia o ausencia de una determinada enfermedad –Diagnóstico Precoz de Enfermedades-. En la actualidad trabajamos en la puesta a punto de esta herramienta con la que lograremos:

  • Anticiparnos a la enfermedad en estadios precoces, ganando tiempo y minimizando su impacto y costes.
  • Disminuir la intensidad y virulencia sobre el olivo.
  • Incrementar las posibilidades de éxito en los tratamientos.
  • Disminuir los efectos y secuelas de la enfermedad.
  • Restaurar la completa de la salud del olivo.

Mediante el Diagnóstico Precoz de Enfermedades lograremos identificar enfermedades en fase asintomática y anticiparnos a su desarrollo e impacto.

5. RELACIÓN ENTRE EQUILIBRIO NUTRICIONAL Y SANIDAD VEGETAL 

Uno de los factores que condiciona la salud del olivar es su estado nutricional. Un olivar con carencias nutricionales es más propenso a padecer enfermedades, si las deficiencias son severas y prolongadas en el tiempo y no se tratan correctamente las afecciones se extenderán por toda la finca y tenderán a cronificarse. Consideramos nutrición equilibrada o de precisión aquella que es capaz de cubrir las necesidades nutricionales y energéticas del olivo, cumpliendo los siguientes objetivos:

  • Aportar la cantidad de nutrientes necesaria para que el olivo lleve a cabo los procesos metabólicos normalmente; Evitar las aportaciones sistemáticas y excesivas de nutrientes.
  • Que las cantidades de cada uno de los nutrientes estén equilibradas entre sí.

Un olivo equilibrado nutricionalmente es una cuestión básica para la prevención de enfermedades.

Nuestros conocimientos y experiencia en materia de nutrición vegetal tienen como finalidad establecer las mejores recomendaciones nutricionales destinadas a lograr equilibrio nutricional sostenido en el tiempo y reforzar el estado sanitario del olivo. Y para ello, el primer paso es realizar un Diagnóstico nutricional objetivo que nos proporcione información sobre las necesidades reales del olivo, detecte posibles desequilibrios e identifique los factores limitantes que puedan repercutir en su producción y salud.

6. TECNOLOGÍAS ALIADAS EN LA GESTIÓN DE ENFERMEDADES 

Hoy día encontramos en el mercado diversas tecnologías que facilitan la gestión del olivar. Conocer sus características y funciones nos pueden ser de gran utilidad en la detección, prevención y lucha contra las enfermedades. Resumimos algunas de las herramientas más precisas disponibles:

«Sistema de Monitorización»: tecnologías de fácil implantación y manejo, que integran sensores en campo y tic’s y permiten realizar el seguimiento en continuo de parámetros ambientales y, en consecuencia, detectar patologías, evaluar su incidencia y prevenir las probabilidades de desarrollo o avance. Especialmente útil en fincas de riego con enfermedades endémicas.

«Teledetección»: básicamente consiste en la interpretación de imágenes aéreas, obtenidas por diferentes medios (VANT, Avionetas o aviones tripulados o satélites), para conocer el estado nutricional, hídrico y fitosanitario del cultivo. A través de técnicas de teledetección es posible registrar y analizar alteraciones en el comportamiento espectral de la cobertura vegetal que permiten una detección más temprana de los daños producidos por enfermedades o plagas, e incluso detectarlas antes de que el olivo presente síntomas visuales de deterioro.


¿Quieres mejorar la salud de tu olivar, te ayudamos?


 

2020: Año Internacional de la Sanidad Vegetal

El AISV tiene como principal objetivo el concienciar a las personas sobre la importancia de proteger la salud de las plantas y así tratar de prevenir la propagación de plagas y enfermedades de los vegetales. Es importante entender que todos desempeñamos un papel fundamental en la sanidad vegetal. 

PROTEGER LAS PLANTAS, PROTEGER LA VIDA