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AGROCONSULTING | El control del Estado Hídrico del Olivar
Conocer el estado hídrico del olivar, controlar el estrés de la planta y mantener el equilibrio hídrico de la explotación durante todo el año, tanto en escenarios climatológicos adversos como favorables, son aspectos fundamentales a la hora diseñar y gestionar una buena estrategia de riego. Mediante una estrategia bien definida y ejecutada se logra potenciar el desarrollo vegetativo del árbol, proteger y conservar el suelo, predecir enfermedades y asegurar producciones campaña tras campaña. Además de conseguir un cultivo más rentable al controlar y reducir los gastos de insumos, principalmente, agua y energía.
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El Control del Estado Hídrico del Olivo

Aceituna arrugada efecto del estrés hídrico del olivo

El Control del Estado Hídrico del Olivo

Publicado por AGROCONSULTING en Aceite de oliva, Agricultura sostenible, Gestión de riego, Monitorización de cultivos, Olivar sostenible, Olivicultura de precisión, TIC's 10 nov 2015
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onocer el estado hídrico del olivar, controlar el estrés de la planta y mantener el equilibrio hídrico de la explotación durante todo el año, tanto en escenarios climatológicos adversos como favorables, son aspectos fundamentales a la hora diseñar y gestionar una buena estrategia de riego.

Mediante una estrategia bien definida y ejecutada se logra potenciar el desarrollo vegetativo del árbol, proteger y conservar el suelo, predecir enfermedades y asegurar producciones campaña tras campaña. Además de conseguir un cultivo más rentable al controlar y reducir los gastos de insumos, principalmente, agua y energía. 

Después de un invierno seco, una primavera con escasas lluvias y un verano de gran sequía y altas temperaturas, principalmente en el olivar de Jaén, este otoño la situación de sequía generalizada se extenderá durante los próximos meses. La influencia de esta larga etapa es determinante en la producción de la próxima cosecha. A tenor de los crecimientos vegetativos del último año y de la escasa carga que soportó el olivo, cabía esperar una elevada producción para este año (campaña 2015-2016); no obstante, el efecto de la escasez hídrica sobre el cuajado, el desarrollo del fruto y la lipogénesis ha condicionado y está condicionando a la baja las previsiones de producción iniciales.

Para asegurar la maduración de la aceituna y evitar el estrés o sobre-estrés hídrico del olivo resulta fundamental que durante las próximas semanas el olivo mantenga un nivel hídrico y nutricional óptimo. Es primordial, en olivar de regadío,  mantener los bulbos húmedos para potenciar la lipogénesis (formación de aceite en las células de las aceitunas) y evitar que la planta sufra un desgaste fisiológico que afecten a tanto a esta como a la próxima cosecha.

Es primordial, en olivar de regadío, mantener los bulbos húmedos para potenciar la lipogénesis y evitar que la planta sufra un desgaste fisiológico que afecten a tanto a esta como a la próxima cosecha.

Aquellos olivicultores que realizaron  riegos de apoyo en los meses de “parada vegetativa invernal” (de enero a marzo) pueden haber garantizado su producción para la presente cosecha, mientras que el resto de plantaciones podrían haber alcanzado en este periodo niveles críticos de humedad que podrían influir negativamente en la actual cosecha.

 

Estado hídrico del olivar: medición y control

La clave es conocer el estado de estrés hídrico del olivo y realizar seguimientos continuos, sobretodo en periodos de fuerte sequía, que nos permitan valorar la situación y actuar en consecuencia evitando un desgaste indeseable de la planta y sus efectos negativos sobre la producción. Por tanto es recomendable evaluar dos parámetros importantes el NIVEL DE ESTRÉS HÍDRICO que soporta la planta y el NIVEL DE HUMEDAD DEL BULBO HÚMEDO del olivo. Ambos nos informan sobre cuándo y cuánto hay que regar para minimizar los esfuerzos de absorción de agua.

El Nivel de Estrés Hídrico y el Nivel de Humedad del Bulbo Húmedo nos informan sobre cuándo y cuánto hay que regar para minimizar los esfuerzos de absorción de agua.

Bomba Scholander by Agroconsulting

Para valorar el primer parámetro se puede utilizar la Bomba de Scholander, un dispositivo que permite medir el potencial estrés hídrico* de las plantas. Por tanto, podemos evaluar si la estrategia de riego que seguimos es la correcta.

*concepto utilizado en fisiología vegetal que permite explicar la circulación del agua en el interior de la planta. 

Así, una hoja unida al tallo se coloca dentro de una cámara sellada y luego se introduce lentamente gas presurizado. A medida que la presión aumenta, llega el punto en el cual la savia sale del xilema y se visualiza en el extremo cortado del tallo. 

En el siguiente vídeo mostramos la circulación del agua en un tallo de olivo. 

 

 

En cuanto al Nivel de Humedad del Bulbo Húmedo es interesante la instalación de un Sistema de Riego Inteligente. Este sistema,  basado en nanotecnología (sensores de humedad del suelo) y el uso de TIC’s (Big Data y Cloud Computing), conecta los principales parámetros agronómicos del cultivo: Suelo-Clima-Planta con el  agricultor a través del cualquier dispositivo móvil: Pc, tablet o móvil y muestra mediante gráficos la evolución de la humedad del bulbo húmedo del árbol entre otras medidas de gran valor agronómico.  

Esta herramienta se compone de:

1. Sensores de Humedad

Ubicados a diferentes profundidades miden la humedad y temperatura del suelo y el clima. Por una parte determinan el grado de humedad y la dinámica de la humedad del bulbo húmedo, y por otra la evolución de la  Tª del suelo que condiciona el comportamiento y evolución de enfermedades que actúan en el suelo como la verticilosis o la fítoftora…. En cuanto al clima, registra la temperatura ambiente, la humedad relativa y por tanto, podemos conocer  déficit de presión de vapor del ambiente que afecta directamente al olivo).

2. Datalogger 

Coordina la lectura de los diferentes sensores y envía por GPRS/GSM los datos a una plataforma de recogida y lectura de datos. La información que muestra es realmente útil a la hora de programar los riegos y que estos sean efectivos, es decir el equilibro preciso de agua de la explotación requiere (Capacidad de campo, Punto de recarga, Duración del riego, Evolución de la humedad del suelo, Evapotranspiración, Estrés hídrico del olivo,  Frecuencia de riego, Balance hídrico, Riesgo de enfermedad y plaga). 

 

Toma de decisiones sobre el riego: Cuándo y Cuánto regar 

En los siguientes gráficos mostramos, el caso real de una finca monitorizada con este Sistema de Riego Inteligente, ubicada en la campiña sur de Jaén, durante el periodo de Mayo 2015 – Noviembre 2015. En ellos analizamos la situación de partida, el impacto de la sequía en la evolución de la humedad así como la estrategia y decisiones tomadas y los efectos sobre la planta y la producción. 

 Gráfico 1. Sensores de Humedad. Mayo-Julio2015

 

Periodo 1: 2 Mayo-27 Junio 2015

Estado fenológico: Floración-Cuajado y Formación del fruto. Fases en las que planta demanda mayor cantidad de agua.

Las lluvias caídas durante los meses de marzo y abril, aunque escasas, aliviaron  potenciales problemas hídricos, ya que en determinadas zonas se hicieron notar a las distintas profundidades en las que trabajan las raíces del árbol.  En concreto, en la última quincena de marzo las mediciones de los sensores de humedad mostraron que en determinadas zonas (Sierra Sur), con mayor incidencia de precipitaciones, se alcanzaron niveles óptimos de agua disponible. Pero en el resto de las comarcas de Jaén, las lluvias en este periodo fueron muy escasas y desde luego esas precipitaciones no fuero efectivas para cargar el perfil del suelo por lo que se tenía que haber regado 

Como se muestra en el gráfico, durante los meses de mayo y junio, debido al riego continuado el nivel de humedad del bulbo, se mantuvo en la Zona Óptima; por tanto, se trató de controlar el estrés hídrico con el objetivo de evitar sus efectos negativos sobre la floración, cuajado y formación del fruto. Para ello recomendamos realizar aplicaciones  de 8 riegos/semanales (18h/semanales) y de este modo mantener la humedad del bulbo húmedo.

Las mediciones posteriores que se hicieron con la cámara de scholander confirmaron que el cultivo no había sufrido estrés hídrico. En las últimas semanas del periodo, el estrés aumentó pero sin afectar negativamente a la planta.

 

Periodo 2 : 28 Junio-31 Julio 2015

En la última semana de junio comenzó la primera ola de calor y el inicio un periodo de sequía importante en pleno proceso de crecimiento del fruto. Este periodo se caracterizó por la gran inestabilidad de la humedad del bulbo debido a la evotranspiración del suelo-planta motivado por  las altas temperaturas.

En este caso, y para evitar el estrés de la planta en esta etapa crucial del estado fenológico del olivo, recomendamos mantener el nivel de humedad óptima y para ello se decidió aumentar la frecuencia de riego durante las siguientes semanas pero sin hacer excesos de consumo de agua, aplicaciones de 10h/entre semana y 8 h/fin de semana. Mismas horas de riego, más frecuentes = Riegos más efectivos. Y paralelamente se aprovecharon estos riegos para fertirregar reforzando al árbol. 

 

En este segundo gráfico mostramos el periodo comprendido entre el 1 Agosto y el 4 de Noviembre.

Gráfico 2. Sensores de humedad. Agosto-Nov.2015

 

Periodo 1: 1 Agosto-15 Septiembre 2015

Analizando este periodo comprobamos que hubo un repunte del estrés hídrico debido a la gran sequía y las altas temperaturas. Aun sufriendo estrés, sus efectos sobre la planta no fueron tan negativos debido a que durante este periodo el olivo muestra insensibilidad al estrés hídrico. No obstante, recomendamos mantener la frecuencia de riego marcado en el periodo anterior (aplicaciones de 10h/entre semana y 8 h/fin de semana) y mantener la humedad del bulbo; de esta forma también se controlaron los gastos energético y de agua.

 

Periodo 2: 16 Septiembre-4 Noviembre 2015

Este periodo se caracterizó por la bajada de la temperatura ambiental y aumento de la temperatura relativa, por lo que el Déficit de Presión de Vapor se redujo considerablemente,  coincidiendo con la fase de formación de aceite. Por tanto se  hacía necesario recuperar el equilibro hídrico y tratar de controlar el estrés para que no afectara a la lipogénesis y asegurar mayores producciones. Al mismo tiempo que al reducir el estrés hídrico conseguimos aceites más equilibrado al menos en la variedad picual

Para ello recomendamos realizar 2 riegos de 8 horas /semana y 1 riego de 12h/fin de semana, optimizando los consumos de agua y energía. Como se aprecia en el gráfico, logramos que la humedad del bulbo se mantuviese en la zona óptima y asegurar no sólo la cosecha del 2015, en la que la finca batirá récor de producción, sino también la del 2016, siempre y cuando se mantenga una coherencia en los riegos. 

 

Recomendaciones para el control del estado hídrico

  • Mantener y controlar el estado hídrico del cultivo durante todo el año mediante un Sistema de Riego Inteligente. 

  • Procurar la humedad constante del bulbo,  principalmente en las zonas donde son más activas las raíces. Eso no implica riego desmedido, si no adaptarlo en aquellas épocas con mayor necesidad, tanto por la demanda de la planta como por las condiciones meteorológicas. 

  • Gestionar el riego de manera racional y precisa, REGAR SÓLO CUANDO EL OLIVO LO NECESITA, para evitar daño fisiológico de la planta que lastre la formación de fruto y por tanto la cosecha y reducir la probabilidad de enfermedades asociadas al encharcamiento como fitóftora, verticilosis…

  • Con el riego podemos “modular” el tipo de aceite que queremos obtener tanto a nivel organoléptico (más o menos picante, amargo, dulce, compensado, equilibrado…) como sus componentes funcionales (polifenoles, fitoprostanos u otros componentes minoritarios…), los cuales podemos aumentar o incrementar su cantidad en los aceites en función del estrés hídrico al que sometamos al olivo.

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