Riego de Precisión: Monitorización “Suelo-Planta-Clima”

Como ya adelantamos en el artículo anterior «La Gestión del Riego del Olivar» de los tipos de gestión del riego en olivar, el más recomendable, preciso y eficaz es el que se basa en la Monitorización “Suelo-Planta-Clima”, puesto que permite adaptar el riego a las necesidades hídricas reales del olivo en cada momento y según su estado fenológico. 


Apostamos por este método de gestión que contempla de manera global y relaciona los 3 puntales del olivo “Suelo-Planta-Clima”

Monitorizando el Suelo, evaluamos la dinámica de su humedad y la influencia y efectividad de un riego o lluvia.

Monitorizando la Planta, valoramos el grado de estrés hídrico que soporta durante un determinado estado fenológico y sus efectos sobre el crecimiento de la aceituna y la productividad.

Monitorizando el Clima, conocemos cómo la Temperatura, la Humedad Relativa (RH) y el Déficit de Presión de Vapor (DPV) condicionan la floración y el cuajado, sabemos en qué estado vegetativo se encuentra el cultivo y cómo afecta a la vecería de la próxima campaña. Además de  predecir el riesgo de padecer enfermedades y plagas.

La recogida de estos datos, su análisis y conversión en información útil  requiere de la implantación de tecnologías accesibles cuya finalidad es definir una estrategia de riego acorde con el estado y necesidades del cultivo o lo que nosotros denominamos RIEGO INTELIGENTEg

El Riego Inteligente se configura como el sistema de gestión del riego más preciso, racional y rentable.

Sobre este tipo de sistema hablamos en los siguientes artículos: 

Conceptos clave para la gestión del riego 

A la hora de abordar este método hay que tener en cuenta determinados conceptos básicos relacionados con los parámetros Suelo, Planta y Clima que se deben  manejar de manera fluida para entender, interpretar y lograr una gestión eficiente:

En la práctica de la olivicultura todos estos conocimientos sirven para definir una estrategia de riego eficaz adaptada a la naturaleza de cada finca, en función de sus características, sistema o instalación de riego, de la dotación de agua que se disponga y del coste energético y consumo de agua con la finalidad última de realizar una gestión de precisión.

Utilidad de una gestión de riego basada en la Monitorización

La Olivicultura de Precisión aplicada al riego tiene una serie de utilidades que podemos concretar en:

1. Lograr las máximas producciones

Infografía Riego Inteligente by AgroconsultingCuando no existen limitaciones en la dotación de agua ni en el consumo de energía, podemos obtener las máximas producciones:

  • Adaptando el ciclo de riego a las necesidades hídricas de la planta.
  • Evitando el estrés hídrico en cualquier etapa del ciclo fenológico del olivo.

Para ello es imprescindible monitorizar, al menos, la humedad del suelo y el clima

2. Realizar un uso responsable y eficiente del consumo de agua y energía

Mediante la monitorización del riego es posible conocer y controlar los consumos de agua y energía que se emplean en una campaña completa de riego o en determinados ciclos, y de este modo evaluar su eficiencia en relación con la producción y desarrollo vegetativo del olivo. 

3. Manejar el Riego Deficitario Controlado (RDC)

En buena parte de las explotaciones no se dispone de la cantidad de agua suficiente para abastecer las necesidades hídricas del olivo. En estos casos hay que recurrir a algún tipo de estrategia de Riego Deficitario Controlado. La Monitorización del “Suelo-Planta-Clima” es la herramienta idónea para poder valorar la intensidad del estrés hídrico asociado al RDC.

Es importante matizar que la estrategia de RDC, no siempre es la mejor ni la más recomendable. Según nuestro criterio, no existe una única estrategia, la elección de la más eficaz dependerá de cada caso y circunstancias. 

4. Gestión de encharcamientos y asfixias radiculares

Los encharcamientos y la asfixia radicular suelen ser factores limitantes para el desarrollo del olivo, especialmente en cultivos de la variedad picual. La resistencia al encharcamiento es menor en olivos muy jóvenes que en árboles adultos. La susceptibilidad del olivo al encharcamiento se acentúa en una fase de crecimiento activo. Mediante la Monitorización del “Suelo-Planta-Clima” podemos determinar el nivel de humedad para evitar el encharcamiento y el riesgo de padecer determinadas enfermedades como Fitóftora y Pythium.

Fitóftora y Pythium, causantes de la “seca” o muerte de los olivos jóvenes, han elevado su incidencia en olivar e incrementado marcadamente su gravedad.

5. Diseñar y modular Aceites de Oliva singulares

Con una buena gestión del riego podemos modular (hasta cierto punto) las características organolépticas del aceite de oliva para ajustarlo al productos que deseemos. El principio de esta modulación está basado en el binomio Polifenoles-Estrés Hídrico, y es que existe una relación directa entre la cantidad de polifenoles y el nivel de estrés hídrico que soporta el olivo. Por tanto mediante estrategias de riego de “Inducción” o “Reducción” del estrés hídrico es posible obtener mayor o menor cantidad de polifenoles en el aceite y un perfil sensorial determinado

Además de las ventajas sobre la gestión del riego, la Monitorización “Suelo, Planta, Clima” tiene aplicación directa sobre la nutrición y el control de plagas y enfermedades. 


 ¿Quieres lograr un riego eficaz, hablamos?