Estrategias de Fertirriego del Olivar

En los años 90 el olivar comenzó a ser un cultivo de alta rentabilidad y con el objetivo de aumentar su productividad se iniciaron importantes inversiones para su modernización. Una de las ellas fue la práctica del riego dada la buena respuesta productiva del cultivo. Práctica que se difundió rápidamente, convirtiendo al olivar en el principal cultivo de regadío de España, en número de hectáreas, después de los cereales. A partir de entonces han proliferado diversos métodos como el riego localizado que permite el uso de técnicas como el Fertirriego.


El Fertirriego se considera una de las técnicas de fertilización más idóneas ya que los nutrientes, en combinación con el agua, llegan de manera directa al bulbo húmedo del olivo proporcionando una nutrición equilibrada y dosificada de efecto inmediato. La fertirrigación ofrece ventajas frente a los métodos tradicionales, siempre y cuando se defina una estrategia adaptada a las necesidades reales del cultivo:

  • Mayor rendimiento y mejor calidad de cultivos: el abastecimiento de nutrientes de acuerdo al estadio fenológico de cultivo proporciona altos rendimientos y una excelente calidad del cultivo.
  • Mayor eficiencia de los nutrientes: la distribución homogénea de los nutrientes directamente al bulbo húmedo (donde se concentran las raíces absorbentes) y proporciona una rápida respuesta tras la aplicación.
  • Menor impacto medioambiental: la dosificación exacta optimiza la fertilización y reduce la contaminación del agua subterránea causada por el lixiviado de fertilizantes. Además disminuye la compactación del suelo.
  • Mayor practicidad y economía: permite el uso de fertilizantes líquidos con la posibilidad de ahorrarse la carga y descarga de envases y el almacenamiento.
  • Aplicación eficiente de microelementos: los cuales son caros y se requieren en pequeñas cantidades.

Estrategias de Fertirriego 

A la hora de abordar el fertirriego existen diversos métodos y estrategias que podemos resumir en los siguientes: 

 1. MÉTODO TRADICIONAL  

Es el más habitual y utilizado por comunidades de regantes y grandes fincas. Consiste en fertirrigar sin rigor técnico, normalmente en el mismo periodo del año, valorando exclusivamente el precio/kgr. fertilizante y aplicando siempre las mismas formulaciones: ricas en Nitrógeno en primavera y ricas Potasio en otoño.

Este método se caracteriza por:

  1. No se realizan análisis agroquímicos básicos para determinar ni el tipo ni la cantidad de fertilizantes.
  2. El uso de fertilizantes líquidos de bajo coste.
  3. Los abonos suelen ser de dudosa calidad (con cloruros y exceso de sodio). Y, en algunos casos, la concentración declarada no corresponde con la real.
  4. No suele dar los resultados de producción esperados.
  5. No requieren conocimientos técnicos para la elección del tipo de fertilizantes ni la dosificación apropiada.
  6. No se atiende a las necesidades reales del olivo ni de la sostenibilidad del suelo.

El fertirriego tradicional carece de rigor técnico, no se consiguen los resultados productivos esperados, suele ser insostenible económicamente y perjudicial para el cultivo a medio plazo. 

En la mayoría de los casos este método suele ser insostenible económicamente y perjudicial para el cultivo a medio plazo, ya que las cosechas tienden a estabilizarse por debajo de su productividad potencial, incluso provocando la infertilidad del suelo y la pérdida de rendimiento. Como consecuencia de los bajos resultados de producción continuos y la escasa rentabilidad, es habitual que las comunidades de regantes y los agricultores abandonen el fertirriego.

2. ESTRATEGIA «EXTRACCIÓN DE COSECHA Y APORTE AL SUELO»

Como en teoría se conocen las extracciones de nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio por cada tonelada de aceituna, este método trata de restablecer las pérdidas nutricionales en base a la cosecha anterior mediante la aplicación de fertilizantes a lo largo del ciclo de fertirriego.

En este caso sí se realizan análisis agroquímicos pero sólo para detectar los niveles de determinados nutrientes con el objetivo de incrementar o descontar de la extracción. Este método resulta limitado puesto que no se valoran otros microelementos esenciales necesarios para el desarrollo vegetativo y productivo.

Las principales características de esta estrategia:

  1. Es un modelo algo más riguroso que el anterior, al realizar analíticas y contemplar los resultados de determinados nutrientes.
  2. Requiere de ciertos conocimientos técnicos y manejo de los datos de suelo, agua de riego y foliar.
  3. Sólo se valoran el nitrógeno, fósforo, potasio y magnesio y se desprecian otros elementos importantes como son el hierro, manganeso, zinc y boro.
  4. Ignora el efecto perjudicial que el agua de riego puede originar en el bulbo húmedo.
  5. Valora la cosecha pasada no la que está por llegar.
  6. No considera las relaciones de antagonismo y sinergias entre las diferentes moléculas de suelo.
  7. Gran coste económico al ser necesarias grandes cantidades de fertilizantes.

Esta estrategia, o alguna de sus variantes, no son muy empleadas al requerir la realización e interpretación de los análisis de agua, suelo y foliares. Y, principalmente, por la enorme cantidad de fertilizantes a aplicar, haciéndola inviable económica y medio ambientalmente.

3. ESTRATEGIA «FERTIRRIEGO DE PRECISIÓN»

Es la estrategia más precisa y racional ya que contempla al realización de análisis de precisión e interpretación de sus resultados con la producción estimada para diseñar un Plan de Fertirriego ajustado a las necesidades reales de la finca y, así, obtener la máxima producción con el menor coste posible y medioambientalmente sostenible.

En siguiente artículo «Fertirriego de Precisión del Olivar» abordamos esta estrategia con más detalle.


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